Hace 44 años se estrenaba el film ALL THAT JAZZ

 

ALL THAT JAZZ 

(Empieza el espectáculo)

Bob Fosse fue un trabajador del mundo del espectáculo, para el que vivía a tope. 

Desde sus principios como actor y bailarín pasaría a coreógrafo y de ahí a director teatral. No dudó en dar el salto al mundo del cine dirigiendo “Noches en la ciudad” (Sweet Charity), uno de sus mayores éxitos en Broadway que se convirtió en un fracaso en taquilla pero que el tiempo ha colocado en su lugar reconociendo su valía. 

Fosse siguió insistiendo para que le confíaran otra película y tras la negativa de otros directores le encomendaron a él “CABARET

Sabedor de que se lo jugaba todo a una carta porque otro fracaso daría al traste con su carrera, arriesgó y consiguió un éxito mayúsculo, que a cada nuevo visionado la seguimos descubriendo y descubriéndonos ante este gran maestro de las artes escénicas.

Sin duda su película más personal es “ALL THAT JAZZ” de 1979  y aunque el título en inglés nos lleve a la famosa canción del musical “Chicago”, no tiene nada que ver salvo que en esta película, 

Fosse hace un retrato semibiográfico de la etapa de su vida en la que estaba preparando “CHICAGO, el musical“. a la vez que en la fase de montaje de su película “LENNY” y el excesivo ritmo de trabajo le pasó factura en forma de un infarto al que hubo que atajar en una operación a corazón abierto.

Bob Fosse a la izquierda y Roy Schneider a la derecha en un momento del rodaje de la película

Bob Fosse a la izquierda y Roy Schneider a la derecha en un momento del rodaje de la película

En los personajes de esta película reconocemos a Bob Fosse en la figura del director Joe Gideon, que interpreta Roy Schneider con un aspecto muy parecido al de Fosse, Leland Palmer es Audrey claramente Gwen Verdon la ex-mujer de Fosse, Ann Reiking es Katie la amante de turno de Fosse y Erzsébet Földi es Michelle la hija de Joe y Audrey, mientras un seductor y hermosísimo angel de la muerte interpretado por una etérea Jessica Lange, coquetea con el empedernido mujeriego Joe Gideon.

En esta ocasión Fosse contrató a Giuseppe Rotunno, director de fotografía habitual de Federico Fellini, con lo que si su anterior película “Sweet Charity” era una adaptación musical de la película de Fellini “Noches de Cabiria”, en esta se reconocían influencias y similitudes del mismo director de “8 y medio”, por lo que tiene de etapa de crisis creativa y fantasías que rodean al director. 

Fosse desde el principio coloca a su alter ego Joe Gideon caminando sobre el alambre de una pista de circo, mientras le observa pacientemente el ángel seductor al que confiesa que “estar en la cuerda floja es vivir, el resto es esperar”. Esto ya nos indica la forma de afrontar la vida de este hombre.

AllThatJazzDeathbedLo realmente extraordinario de esta película con la que ganó en 1980 la Palma de Oro en el Festival de Cannes es la  habilidad de Fosse para contarnos sin tapujos su adicción al trabajo, a las anfetaminas, al tabaco, a las mujeres, descuidando la relacción con la gente que le quería, mostrandose como un ser egoista, acostumbrado a imponer su criterio siempre, sin ningún respeto a los médicos que tratan de salvarle la vida, haciéndonos entender al personaje e incluso perdonarle todos sus desplantes y traiciones. Para ello se sirve de la música y es capaz de mostrarnos una operación a corazón abierto mediante un número musical apoteósico, con el protagonista cantando y bailando mientras va despidiéndose de todos los seres que han influido en su vida, de una forma alegre y brillante.

Al mismo tiempo nos muestra con una simplicidad apabullante el mundo del espectáculo, nos permite ver lo duro de audicionar para un director, la difícil tarea de este al tener que decir a alguien que “no cabe en tu espectáculo”, la frialdad de los productores que todo lo reducen a cifras, hasta el extremo de pensar que si alguien muere tendrán un seguro por el que ganarán hasta un millón de dólares, así como en cualquier contexto ser capaces de lo que sea para conseguir un trabajo o la castradora misión de los patrocinadores que rechazan una idea estupenda por miedo a perder público.auditions_allthatjazzLa adaptación musical de Ralph Burns, colaborador habitual de Fosse es excelente, de hecho ganó el Oscar por este trabajo, si bien su aportación son pequeños pero efectivos apuntes musicales que van del arreglo del Concierto de Vivaldi para despertar cada día a nuestro protagonista, a momentos locos de juerga en el hospital o el baile con su hija en el estudio tratando de crear una coreografía, pero hay tres momentos en los que utiliza canciones ya escritas y con estas imágenes adquieren otro significado completamente diferente.

“On Broadway” interpretado por George Benson es la música de fondo que abre la película mostrándonos las dificultades para bailarines y director a la hora de escoger intérpretes que se convierte en un videoclip lleno de interesantes ideas plásticas, que seguimos hipnotizados por los movimientos de los bailarines. 

Otro tanto ocurre con “Take off with us” cargado de vitalidad en su arranque y rezumando erotismo en la segunda parte, dejándonos pegados a la butaca y el excelente número final con el “Bye bye love” tan original, sugerente, seductor  y brillante.AllThatJazzFlyHay otros temas como los clásicos “Everything old is new again”, “After you’ve gone”, “Who’s sorry now”, “Some of these days” o el demoledor “There’s no business like show business”, que parecen escritos a propósito para la película ya que a pesar de ser viejos temas, nos aportan una versión radicalmente distinta de la que imaginábamos hasta entonces al escuchar las canciones y aquí están perfectamente engarzadas en la historia. 

En otros papeles aparece Ben Vereen, actor que ganó el Tony en 1973 por su trabajo en “Pippin” otro musical de Bob Fosse y John Lithgow aparece en un papel secundario como un director de Broadway.

ben-vereen-all-that-jazz-01Indiscutiblemente Bob Fosse fue un adelantado a su tiempo y ahí están trabajos suyos como “CABARET”, o “CHICAGO” al que se alude veladamente en esta película y que aunque fue nominado a ONCE Premios Tony, no pudo ganar ante la feroz competencia aquel año con “A CHORUS LINE“, pero aún así se mantuvo en cartel más de dos años, pero eso parece ridículo si lo comparamos con lo que consiguió la reposición de este musical veinte años después, que ganó nada menos que SEIS Premios Tony, el máximo hasta entonces en la reposición de un musical y que sigue en cartel en Broadway desde 1996.