En marzo de 2021, en plena pandemia y con los teatros todavía atravesados por las restricciones sanitarias, RENT volvió a la Argentina con una nueva producción especialmente concebida para el streaming.
El musical de Jonathan Larson, inspirado en La Bohème de Giacomo Puccini, llegó el 25 de marzo de 2021 en una única función transmitida por streaming para todo el país. La propuesta fue dirigida por Juan Álvarez Prado y producida por GO Broadway Productions, Valentina Berger, Carlos Mentasti, Viviana Puerta, Juan Álvarez Prado y Macondo.
El elenco estuvo encabezado por Cande Molfese como Mimi, Franco Friguglietti como Roger, Federico Coates como Mark, Mariel Percossi como Maureen, Lula Rosenthal como Joanne, Patricio Witis como Tom Collins, Manu Victoria como Angel y Patricio Arellano como Benny. El ensamble estuvo integrado, entre otros, por Julián Pucheta, Michelle Hersch, Pedro Vega, Pablo Turturiello, Luli Ambrosini, Michelle Csapek, Paula Chouhy, Emely Myles y Maca Giraldez.
La puesta contó además con Damián Mahler en la dirección musical, Matías Ibarra en la dirección vocal, Maia Roldán en las coreografías y Tato Fernández en la escenografía.
El regreso de RENT tenía un significado especial: la obra habla de jóvenes artistas que intentan sobrevivir en Nueva York mientras enfrentan la marginalidad, las adicciones, la discriminación y la epidemia del VIH/SIDA. Estrenarla durante una pandemia permitió establecer un fuerte paralelismo con el momento que atravesaba el mundo.
La producción tuvo además un antecedente muy recordado en Buenos Aires: la versión de 2008 en Ciudad Cultural Konex, dirigida por Valeria Ambrosio y James Murray, que contó con figuras como Florencia Otero, Germán Tripel, Andrés Bagg, Laura Conforte y Déborah Turza.
El streaming del 25 de marzo tuvo más de 2.000 visualizaciones pagas, un resultado que impulsó a los productores a llevar la puesta al escenario presencial. Así, la producción realizó posteriormente dos funciones en el Teatro Ópera, el 8 y 9 de mayo de 2021.
La versión 2021 de RENT quedó así como una de las producciones más particulares de la historia reciente del teatro musical argentino: nació durante el cierre de los teatros, fue concebida para el formato audiovisual y, gracias a la respuesta del público, terminó dando el salto nuevamente al escenario.

