Rubén “El Negro” Rada murió a los 83 años.
Músico, cantante, compositor, percusionista, actor y una de las figuras fundamentales de la cultura uruguaya, dejó una trayectoria que atravesó el candombe, el rock, el jazz, el funk, la televisión, el cine y también el teatro musical.
Nacido en Montevideo el 16 de julio de 1943,
Rada comenzó a cantar desde muy chico en comparsas de negros y lubolos. En la década del 60 se convirtió en una figura fundamental de la renovación de la música popular uruguaya y fue uno de los integrantes de El Kinto, grupo pionero en fusionar el candombe con el rock y otros ritmos, cantando además en español.
Luego llegarían Tótem y Opa, dos etapas fundamentales de una carrera que nunca aceptó fronteras musicales.
Con Opa, junto a Hugo y Osvaldo Fattoruso, profundizó la combinación entre candombe y jazz-rock y llegó a trabajar en Estados Unidos con importantes músicos internacionales.
Pero para la historia argentina del espectáculo hay un capítulo especialmente importante: Rubén Rada fue parte del elenco original de Hair en Argentina.
Rada y Hair, una página histórica del teatro musical argentino
La versión argentina de Hair se estrenó en 1971 en el Teatro Argentino de Buenos Aires, con producción de Alejandro Romay y Daniel Tinayre y dirección de Fred Reinglass. Aquella puesta reunió a una verdadera generación de artistas que, con el paso de los años, se convertirían en nombres fundamentales de la escena argentina.
Entre los integrantes de aquella famosa “tribu” estuvieron Rubén Rada, Valeria Lynch, Susan Ferrer, Horacio Fontova y Mirta Busnelli, además de numerosos jóvenes artistas que participaron de aquella histórica producción.
La lista del elenco original también incluye a Carolina Fasuolo, Sergio Makaroff, Ricardo Acosta, Carlos Ávalos, Luis Vacantes, Cristina Bustamante, Jorge Bustamante, Chango Bongo, Jorge Costa, Susana Debert, Regina Dosantos, Raúl Fernández, Jorge González, Juanco, Marcela de Laferrere, Daniel Laufer, Maby, Roberto Martínez, Julio Ocampo, Juan Carlos Ochipinti, Ruth Reisin, Rolo, Mara Suárez, Franca Tosato, Susana Migliore de la Vega, Teddy Vega y Emilio Vigo, entre muchos otros.
Así, mucho antes de convertirse en uno de los grandes referentes de la música uruguaya, Rada también quedó ligado a una de las obras que marcaron un antes y un después en el teatro musical argentino.
Hair no fue solamente un espectáculo: representó una ruptura estética y generacional. Su llegada a Buenos Aires puso en escena la rebeldía, la libertad, la música y la cultura de una nueva generación. Medio siglo después, aquella experiencia continuaba siendo recordada como un acontecimiento fundamental de nuestra historia teatral.
Una carrera atravesada por el Río de la Plata
La relación de Rada con Argentina continuó durante décadas. Buenos Aires fue una ciudad fundamental en distintas etapas de su carrera y el artista construyó una relación profunda con el público argentino.
En 2019 regresó a Buenos Aires con Parte de la historia, espectáculo en el que recorrió canciones de El Kinto, Tótem, Opa y de su carrera solista. La presentación tuvo lugar en el Teatro Ópera, después de su estreno en el Teatro Solís de Montevideo.
Su carrera discográfica fue enorme: grabó más de treinta álbumes y desarrolló una obra marcada por la permanente búsqueda y la mezcla de géneros. Su música convirtió al candombe en un lenguaje capaz de dialogar con el rock, el jazz, el soul y el funk.
Su reconocimiento trascendió definitivamente las fronteras de Uruguay. En 2011 recibió el Latin Grammy a la Excelencia Musical, como reconocimiento a toda su trayectoria y a su aporte a la música latinoamericana. También fue distinguido por la Berklee College of Music como Master of Latin Music.
Un artista imposible de encasillar
Rada fue mucho más que un cantante o percusionista. Fue compositor, actor, animador, conductor, artista infantil y un verdadero personaje de la cultura rioplatense.
Su particular voz, su humor, su energía y su enorme capacidad para cruzar estilos hicieron de él una figura única. Durante más de seis décadas consiguió algo que muy pocos artistas logran: ser popular sin dejar de experimentar.
Su legado atraviesa generaciones. Está en el candombe, en el rock uruguayo, en el jazz, en las comparsas, en los escenarios, en sus discos y también en aquella inolvidable tribu de Hair que revolucionó el teatro musical argentino en 1971.
Rubén “El Negro” Rada se fue, pero dejó una obra inmensa a ambos lados del Río de la Plata. Y en la historia del espectáculo argentino queda también su nombre: el de aquel joven uruguayo que integró la tribu de Hair y que, con el tiempo, se transformaría en una de las grandes leyendas de la música latinoamericana.

