El café concert argentino nació como un espacio alternativo, íntimo y provocador donde el teatro, la música, el humor y la crítica social convivían muy cerca del público.
Su auge comenzó en la década del 60 y explotó durante los años 70, especialmente en la ciudad de Buenos Aires.
Inspirado en los cafés parisinos y en los pequeños escenarios europeos, el género encontró en Argentina una identidad propia: mesas alrededor del escenario, artistas multifacéticos y espectáculos cargados de ironía, actualidad política y experimentación teatral.
Uno de los grandes impulsores fueron Antonio Gasalla, Carlos Perciavalle, Edda Díaz, Nacha Guevara, quienes transformaron el café concert en un fenómeno cultural. Otros muchos artistas fueron parte de la movida cultural como Enrique Pinti, Marilina Ross, Susana Rinaldi, Cipe Lincovsky, Maria Elena Walsh, Les Luthiers, entre otros.
Salas míticas como La Fusa, La Mandarina a Pedal, El Gallo Cojo, o pequeños espacios teatrales de la avenida Corrientes se convirtieron en refugio artístico durante años de censura y cambios sociales.
Allí se mezclaban monólogos, canciones, sketches y una fuerte mirada crítica sobre la realidad argentina.
El café concert también abrió la puerta a nuevas formas de actuación: actores que cantaban, humoristas que hacían crítica política y músicos que incorporaban teatralidad a sus shows. Fue una verdadera usina creativa para el teatro independiente y el music hall argentino precedida por el Instituto Di Tella.
Aunque su época dorada pasó, su influencia sigue viva en el stand up, con mucho menos contenido que el concert, el teatro alternativo y los espectáculos íntimos que hoy combinan humor, música y cercanía con el público que mantiene vivo esa época donde se arriesgaba mucho subir al escenario.
Toda esta historia pone sobre el escenario la estupenda LAURA MANZINI.
Recordar lo mejor que creamos, lo mejor que hicimos, donde la juventud era rebelde, prostestante, inconformistas como deben ser los jóvenes, donde en un pequeño espacio pasaban las Mil y Unas y se escuchaban temas impensados para la época eso era el Cafe-Concert.
Pero es bueno recordar, aunque ya se ha escuchado de todo y demasiado y no haya nada para invertar, salvo la IA, recordar los temas de esa época como Eran los 60, El Gisanito, Todo va mejor, Diamante en Almibar, La Hora de los Magos de los enormes autores Jorge de la Vega y Jorge Shusheim y cerrar con un himno como fue Yo te nombro Libertad de Gian Franco Pagliaro.
Y en un momento irrumpe la Manzini con el monólogo de Los Pobres de Carlos Perciavalle, inmortalizado en un Long Play y cassette junto a Gasalla que se llamaba Yo no, u Ud,?.
Manzini sabe de lo que habla, siempre lo supo y lo demostró sobre un escenario siempre. Es una de esas artistas de larga carrera que estaria brillante en cualquier musical que le presentaran. Pero este medio es raro, no usa los talentos mayores, nunca lo hicieron y las estrellas mayores arman a pulmón sus espectáculos, remando siempre contra la boludez humana, pero siempre brillando, pase lo que pase.
Ustedes saben porque pasan estas cosas espantosas en este pais....vayan a ver a la Manzini Domingos 1830 en el Teatro Bar de San Telmo y se van a enterar.
DANIEL FALCONE

