"No trabajamos por dinero...", dijo Banderas, señalando que producciones anteriores, como Company y Gypsy, perdieron dinero a pesar de la gran venta de entradas. Explicó que solo Company costaba aproximadamente 190.000 euros semanales de operar debido a su orquesta completa en vivo, un elenco numeroso y un amplio equipo técnico.
"Llenamos el teatro para no perder mucho", dijo. "Pero no pueden quitarme el baile. Hice lo que quise, como quise hacerlo, y con la gente perfecta".
Banderas enfatizó que las pérdidas financieras no equivalen a un fracaso en el teatro, argumentando que la búsqueda de la excelencia es en sí misma el objetivo. Comparó el teatro con el cine, donde el éxito comercial suele ser la medida principal, y afirmó que, como productor, está dispuesto a aceptar riesgos a cambio del control creativo.
"Si se dice que es música en vivo, es música en vivo", dijo. "La política del teatro es 'nada es pregrabado'. Los actores cantan, los coros cantan, y si la partitura dice 19 instrumentos de cuerda, hay 19 instrumentos de cuerda".
El actor también habló sobre su decisión de establecer su trabajo teatral permanentemente en España, afirmando que ya no siente la necesidad de trabajar en el extranjero. "Siempre sentí que estaba de paso [en Estados Unidos]", dijo Banderas. "Casi olvidé cuando me casé y fui padre. Entonces pensé que tal vez terminaría mis días allí. Pero esa intuición regresó enseguida".
Banderas fundó el Teatro Soho Caixabank en Málaga en 2019 y desde entonces lo ha posicionado como un hogar para producciones musicales a gran escala realizadas con orquestación completa en vivo, incluso cuando hacerlo conlleva un costo financiero.

