Crítica AVENIDA Q - "Esta puesta es para disfrutarla mas de una vez, esta puesta será difícil de olvidar" - *****Excelente


Para un promotor del teatro no hay nada que dé mayor felicidad que previo al Día Mundial del Teatro ver un musical perfecto como Avenida, creado por Robert López (música y letras) y Jeff Witti (libreto) que se estrenó en Broadway hace 20 años.

La obra tiene personajes humanos y muñecos manejados por actores.

Los actores que llevan los muñecos visten de negro, mientras que los muñecos o los humanos visten colores vivos y brillantes.

Parte del éxito de la obra es adjudicable a los actores que llevan a los muñecos, que son capaces de volverse por momentos, prácticamente invisibles ya que a pesar de estar presentes todo el tiempo en escena, consiguen que te olvides de ellos y no puedas quitar los ojos del muñeco que llevan.

Aunque los actores actúen y expresen mas que el muñeco y eso es interesante de observar, o en el caso que un actor o actriz haga dos personajes, hacer la voz de otro personaje que no es el que en ese momento maneje o que dos actores manejen el mismo muñeco, o manejar un muñeco pero que sea con la voz de otro. Complejo pero por ende, mas meritorio.

La historia adulta (no es para la niñez) encuentra a Princeton, un recién graduado sin experiencia laboral que llega a Nueva York dispuesto a labrarse un futuro y hacer algo importante con su vida.

Pronto descubre que el único lugar donde puede permitirse un apartamento es en Avenue Q, un destartalado barrio lejos del centro en el que residen una serie de peculiares personajes como una romántica profesora de guardería que desea encontrar pareja; un inversor de banca republicano que aún no ha salido del closet; un holgazán de buen corazón, un aspirante a humorista que acaba de ser despedido de su trabajo, una estrafalaria terapeuta japonesa sin clientes, un adicto a la pornografía en internet, una sensual cantante de cabaret que causa sensación entre el público masculino, mas el encargado de mantenimiento del edificio (un ex Mambrú).

La temática del musical esta claramente representado con los títulos y el contenido de las canciones “It sucks to be me” (Apesta ser yo), “Internet is for porn” (Internet es para el porno), “Everyone is a little bit racist” (Todos somos un poquito racistas), “If you were gay” (Si tu eres gay).

Además el descaro del musical no tiene límites y nos ofrece hasta muñecos desnudos y más aún haciendo el amor en las más variadas posiciones.

Avenida Q también nos presenta a través de sus muñecos muchas de las encrucijadas en las que los humanos vivimos permanentemente, el sentido de la vida, el objetivo, las metas, los vínculos, el amor, la identidad, la empatía, temas permanentes en la vida cotidiana, nada fáciles de resolver y que el musical lleva a una síntesis que sería la solidaridad.

No hay nada, ni nadie sobre el escenario que no sea armónico con la obra. Impacta la honestidad de los trabajos, la seriedad, la concentración y este hecho lo centro en los trabajos de Nacho Pérez Cortés de una trayectoria impecable y de Lali Vidal completísima artista. Ellos tienen la titánica misión de hacer dos personajes.

Completan el elenco un siempre eficaz Julián Rubino, el genuino histrionismo de Manu Victoria y Manu NTaka en destacadas intervenciones.

Revelaciones varias... Andy Cho en el personaje de la psicóloga japonesa y los ositos de las malas ideas Juan Martín Giménez y Stefi Ribisich, Impecables.

Sin olvidarse del trabajo perfecto de los covers de la obra Joaquín Catarineu, Carolina Liask y James Cowan.

Una orquesta de seis músicos tiene Avenida Q dirigidos por el Maestro Tomás Mayer Wolf. Una de las mejores conjuntos que vimos en un musical.

Uno se pregunta, si esta cooperativa con producción se juega a una orquesta, porque los que traen producciones de Broadway y cobran cifras siderales en entradas llevan pista. Habrá que empezar a invertir mejor en teatro,

Destaque para los trabajos en dirección vocal de Silvana Tomé en una de las mejores performance que escuchamos en años, efectivas coreografías de Luli Brindisi, el entrenamiento en títeres de Eduardo Pacha Paglieri y voice acting de Pablo Gandolfo y la magnifica producción general de Nicolás del Farra, Luli Brindisi y Franco Castronuovo que hay que reconocer y resaltar.

Es el momento de destacar el trabajo de la directora de este puesta Melania Lenoir. Ella como actriz es una de las artistas mas impactantes del medio y como directora vimos mucho de ella, humor, refinamiento, sutilezas, detalles y entrega total. Todo pensado, probado hasta lo perfecto.

Esta puesta es para disfrutarla mas de una vez, esta puesta será difícil de olvidar.

Daniel Falcone

Teatro Maipo Esmeralda 443 CABA
Funciones Martes 20.30 hs
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