Musicales Baires vió en Broadway «Pippin»

Por Juan Sagni – Santiago Miguens

Saber que Pippin es un musical donde su director y autor en parte fue Bob Fosse y las letras de Stephen Schwartz, ya es todo una garantía.

No hay que olvidar que el musical se estreno en Broadway en Octubre de 1972 y estuvo en cartel cinco años.

Es conocida la anécdota de que el musical, cuando se estreno en Broadway, no funcionaba bien en las boleterías y Bob Fosse filmó un anuncio para TV de un minuto de duración con parte de una coreografía que terminaba con una voz en off que decía: «Si le gusto este minuto, espere a ver los los otros 119 minutos.»

Fue la primera vez que se grabo un anuncio para TV de un musical.

La venta se disparo, hasta el punto de lograr cerca de 2000 funciones ininterrumpidas.

El argumento presenta a un grupo de actores vestidos con trajes de diferentes épocas de forma que la obra no se circunscriba a un momento preciso; dando ademas un ambiente circense y humorístico, en donde todo el elenco representa la historia, siendo malabaristas, acróbatas, magos y por supuesto grandes bailarines y cantantes.

Aparece un actor que se encarga de dirigir a los actores en sus papeles.

El actor-director rompe con la cuarta pared e invita al publico a divertirse con la obra que tiene pura magia.

Cabe destacar, que a diferencia de la versión original, este personaje es interpretado por una mujer. La actriz: Patina Miller es la  ganadora del Tony 2012, como mejor actriz protagónica en musical.

Es la historia de Pippin, un príncipe que dedicara su vida a encontrar el objetivo y sentido de su existencia. Este vive en el castillo de su padre, el rey Carlomagno.

Entre luchas de nobles y cortesanos que se enfrentan por conseguir el favor del rey, se ve la relación distante de Pippin con su padre.

Pippin tiene un hermanastro, Lewis, hijo de su padre y su madrastra Frastrada, al que el rey considera tonto y lo lleva consigo a las batallas. Pippin pide a su padre que lo lleve también ya que como sucesor quiere probarse en la guerra.

El Actor-Director lleva a los actores a una batalla a ritmo de jazz, con sombreros de copa y bastones, y con los inconfundibles movimientos de Fosse.

Pippin no resiste con tanta violencia y escapa a la casa de su abuela paterna Berthe que tuvo que exiliarse a pedido de Frastrada y que aconseja al joven, que no se tome todo tan en serio y que trate de vivir la vida de la forma mas agradable posible; hacemos un paréntesis para destacar la labor actoral de Tovah Feldshuh, siendo una actriz madura, no deja de admirar al publico con su destreza física, dando vueltas colgada en un trapecio, cantando «No time at all».

Pippin se deja seducir por el placer del sexo hasta que descubre que las relaciones sin amor lo dejan insatisfecho y vacío.

Frastrada aprovecha el enfrentamiento entre Carlomagno y Pippin, quizá mueran ambos y pueda gobernar su hijo Lewis. Esta traza un plan para matar a su esposo. Pippin cae en el, dando muerte a su padre.

Con el poder del trono, descubre que es muy difícil cambiar el rumbo de los acontecimientos y desearía devolver el trono a su padre. Cuando este le confiesa al actor-director que se equivoco, le pide que devuelva a su padre a la vida. Este accede a su petición.

Pippin desorientado y frustrado por no encontrar sentido a su vida, deambula y va a parar a la casa de Catherine, una viuda con su hija Theo.

Nos damos cuenta que el Actor-Director ha preparado el encuentro.

Pippin se aburre y elude el trabajo rutinario, como barrer o sembrar, ya que por su linaje se considera por encima de esos trabajos.

Catherine esta enamorada de Pippin pero el Actor-Director le hace asumir el papel duro y exigente, en contra de su voluntad.

Desobedeciendo el mandato, terminan enamorados y viven felices con Theo.

Pippin se da cuenta que no ha encontrado el sentido de su vida y va en busca de su objetivo dejando a Catherine y a su hijo destrozados.

Pippin esta triste, pero el resto de la compañía le dice que todavía falta el gran final; ser lanzado a un recipiente en llamas para iluminarse y fusionarse con la luz.

Sin entender demasiado se presta a considerar el suicidio, quizás sea lo mejor, arrastrado por la energía colectiva de la compañía; pero llega Catherine y Theo pidiçendole que no salte y revelçandose contra el guion establecido.

Pippin se da cuenta que el único lugar donde fue realmente feliz es en casa de Catherine, donde consiguió el amor.

El sentido extraordinario a su vida que tanto buscaba, se cambio por la sencillez de ser feliz.

Con una puesta original e increíble del final de obra, cae el telón.

De Pippin podemos decir que es un musical donde como espectador se puede caer en lo mas superficial de la historia, con el gran humor del cuento, sin percibir la parte mas surrealista e inquietante que supo darle Bob Fosse como implicado en la escritura del libreto.

En la ultima entrega de los Premios Tony obtuvo cuatro estatuillas: Mejor Revival, Mejor Actriz Protagonica en Musical (Patina Miller), Mejor Actuacion Femenina en ensamble (Andrea Martin) y Mejor direccion en Musical (Diane Paulus)

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