FARINELLI cuenta su historia

Musical

Farinelli cuenta su historia

El contratenor Rodrigo Fornillo encarna al castrato en una novedosa producción, en el Empire

Algunos artistas se convierten en mito, y en esta metamorfosis alcanzan la inmortalidad. Éste es el caso del italiano Farinelli, el contratenor más famoso de la historia y una de las voces más célebres de la ópera, que causó sensación en las cortes del siglo XVIII, a quien incluso le atribuían poderes curativos. A Farinelli además lo recubrió un triste halo: el de su condición de castrado.

Rodrigo Fornillo es músico -experto en la viola, instrumento que ejecutó durante años en la orquesta del Colón-, actor y cantante. Por los pasillos del Empire cantaba fragmentos de algunas arias con su registro particular, y quienes lo escuchaban advirtieron al instante que ésa no era una voz común. El nombre de Farinelli resucitó en el siglo XXI. Rodrigo comenzó a entusiasmarse cada vez más con este personaje y convocó a Rolo Sosiuk para que le diera forma a una obra. El resultado es Farinelli, el castrado (un musical barroco), un espectáculo para el cual Rodrigo escribió 30 partituras, con letras de Sosiuk, quien además dirige.

Pocos artistas tienen la ductilidad de poder cantar en dos registros. Rodrigo tiene ese don. Además de ser tenor, entona como contratenor. «Utilizó el primero en escena para hablar de los fantasmas que rondaban a Farinelli, y el segundo, para interpretarlo. Desde lo vocal, cantar a dos voces es muy exigente, pero ojalá más gente pueda conocer este último registro», dice Rodrigo, quien dirige su propia escuela de teatro llamada Onírica. «Farinelli tuvo una vida muy triste. No se sentía completo. Sólo gozaba cuando cantaba», agrega.

En torno al mito de Farinelli aparece un personaje central, su hermano Ricardo, con quien tenía una relación incestuosa, en la que compartían las mujeres. En este espectáculo lo interpreta Lalo Foncea, quien tiene una sólida formación como actor (se formó con Julio Chávez y Claudio Tolcachir) y como cantante. «Si bien no es mi primer espectáculo, Karina K me estimuló mucho para que me lanzara con este proyecto», dice.

Lalo habla de la culpa que recubría a la criatura que compone: «Era un vínculo muy enviciado, patológico. Lo construí desde un villano, porque protegía a su hermano y, al mismo tiempo, sabía que era culpable del sufrimiento de aquél». Ricardo había sido cómplice de la castración de Farinelli, que ordenaron sus padres cuando tenía 12 años.

Completan este elenco Penélope Pahl, Miguel Ángel Roa (como el compositor Haendel), Georgina Frère, Eduardo Marcos y Christian Romano, y un ensamble de 20 artistas. Gracias a la acústica del Empire, los artistas cantan sin amplificación, acompañados por un cuarteto de cuerdas y un piano clavicordio.

«Nos interesa mostrar la utilización del ser humano en pos del freak show. Nadie duda de que fue un gran cantante, pero toda su vida estuvo recubierta de morbo. En cierto sentido, lamentablemente, aquel público se parece al de hoy», agrega Lalo.

Para agendar

Farinelli, el castrado (un musical barroco).

Dirigida por Rolo Sosiuk.

Viernes, a las 22.45.

Teatro Empire, H. Yrigoyen 1934

Por Laura Ventura  | Para LA NACION

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