Damián Iglesias

MB – Cómo nació tu vocación?

Damián – De muy chico, era muy solitario, la música y los juegos de interpretar personajes eran mis compañeros, dirigía y actuaba mis propias obras en soledad, luego gracias a mis papas eso se transformo en mi camino a seguir.

 

MB – Teatro o Teatro Musical?

Damián – Todo teatro es teatro, siento que todo actor tiene musicalidad en su texto cantado y hablado, un mal actor es un actor desafinado en su interpretación, todo teatro es teatro.

 

 

MB– Tus deseos a futuro?

Damián – Extender mi camino como actor, y convertirme en un buen director.

 

 

MB – Cuáles son tus próximos proyectos?

Damián – Como actor, estreno en Agosto junto a Rita Terranova, Hector Giovine y un gran elenco, «El Jardin de los Cerezos», dirigida por Nicolas Perez Costa;. En tele, un especial en La Teve Publica:, «El 16 de Octubre», junto a Juan Gil Navarro, Patricia Palmer, Gabriela Bevacqua. Como director, junto a Pepe Cibrián Campoy voy a co-dirigir «La Rubia Mirella» en el teatro Alvear, el  próximo verano.

 

MB – Consejo para las nuevas generaciones?

Damián – Observen, escuchen, sean inquietos, transformen, estudien.

 

CV DAMIAN IGLESIAS

En 2000, el actor y cantante Damián Iglesias llegó a audiciones convocadas por Pepe Cibrián casi por casualidad, empujado por una amiga que lo incentivó a acompañarla como postulante para la audición. Aquel espectáculo de Las mil y una noches tuvo una convocatoria multitudinaria, y después de un mes de pruebas y más pruebas finalmente quedó en el elenco con un papel destacado en el segundo acto.

Trece años después, Iglesias regresa a los escenarios de la mano de la dupla Cibrián-Mahler como protagonista de una nueva versión de Calígula, musical inspirado en la figura de Cayo Julio César (12-41 d.C.), el emperador romano que se distinguió por imponer la arbitrariedad y la crueldad como mecanismos en el ejercicio de un poder desmedido. «No creo en las coincidencias. Más bien creo que todo está bastante marcado y uno solamente tiene que saber escuchar ciertas cosas para que la vida lo vaya guiando. Al menos así me sucedió durante toda mi carrera. Tuve la suerte de saber escuchar adónde debía ir. En esta profesión podés estar muy arriba de la ola y de repente encontrarte en el llano, y hay que saber cómo acomodarse para permanecer. Lo importante es la permanencia», dice.

A partir de 2001, la marea del teatro musical comenzaba a subir en Buenos Aires y Damián Iglesias se encontró de pronto sobre la ola más alta con la dirección de Pepe Cibrián, con una seguidilla de roles destacados y protagónicos que sucedieron a su debut, como Aquí no podemos hacerlo (2001); los protagónicos de Calígula (2002 y 2005) y El fantasma de Canterville (2003-2004); La importancia de llamarse Wilde (2004) y Edelweiss (2006), entre otras. A partir de 2007 giró por América latina con una compañía de licencias de Cartoon Network y diferentes firmas vinculadas al público infantil, y en 2011 regresó a Buenos Aires con Pour la Gallery Smail , junto a Aníbal Pachano.

Nacido en el barrio de Lugano, en el seno de una familia de clase media, Iglesias cuenta que en su infancia era un chico bastante retraído, pero descubrió tempranamente que quería ser actor. «Por suerte mis padres siempre me inculcaron el arte y la cultura, y me dieron la opción de elegir lo que quería hacer. Así comencé a estudiar teatro, me anoté en el Coro Popular de Buenos Aires y empecé a hacer bolos en TV», recuerda este talentoso artista, con los pelos revueltos y teñidos de rubio, según lo requiere su personaje de Calígula, mezcla de psicópata y megalómano.

 

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