Mucho antes de que Jeremy Jordan se convirtiera en una de las grandes figuras del teatro musical estadounidense, tuvo la oportunidad de compartir pantalla y canciones con una de las artistas más queridas de todos los tiempos: Dolly Parton.
El encuentro se produjo en Joyful Noise, la película musical de 2012 protagonizada por Parton, Queen Latifah, Keke Palmer y Kris Kristofferson. Jordan interpretó a Randy, el nieto del personaje de Dolly y pareja de Olivia, interpretada por Keke Palmer.
Pero para el actor, trabajar junto a Dolly fue mucho más que una experiencia profesional. Fue encontrarse con una artista a la que admiraba profundamente.
“Dolly es representada como alguien enorme, y puede serlo, pero cuando la conocés es la persona más dulce, humilde y sencilla”, contó Jordan en una entrevista durante la promoción de la película. El actor quedó especialmente impresionado por la manera en que Parton trataba a absolutamente todos: “Le da su tiempo hasta al encargado de la limpieza”.
Jordan también recordó con humor la sensación de estar trabajando junto a una leyenda. En medio del rodaje podía encontrarse pensando que tenía una escena con Dolly Parton y que después compartiría el almuerzo con ella. Para un joven artista del sur de Estados Unidos, era una experiencia difícil de dimensionar.
La relación artística quedó además registrada en la música de la película. Jordan compartió con Dolly y Kris Kristofferson la canción “From Here to the Moon and Back”, escrita por Parton especialmente para Joyful Noise. El tema se convirtió en uno de los momentos musicales más recordados de la película y fue lanzado como sencillo en 2012.
La canción tiene además un significado especial dentro del universo de Dolly: es una declaración de amor y fidelidad que la artista escribió inspirándose en su relación con su esposo, Carl Dean.
Años después, aquellas imágenes y canciones permiten recuperar una faceta especialmente entrañable de la relación entre ambos artistas: la de un joven Jeremy Jordan maravillado ante una de sus grandes referentes.
Jordan no necesitó demasiado tiempo para descubrir que detrás del enorme personaje público, de la voz inconfundible, del vestuario y de la fama mundial, había una mujer cercana, divertida y generosa.
Y quizás esa sea una de las razones por las que el recuerdo de Dolly permanece con tanta fuerza entre quienes tuvieron la oportunidad de trabajar con ella: porque para ellos no era solamente Dolly Parton, la leyenda. Era Dolly, la compañera de trabajo que hacía sentir cómodos a todos a su alrededor.
Una admiración que quedó para siempre registrada en una canción: Jeremy Jordan cantando junto a Dolly Parton “From Here to the Moon and Back”.
