Un musical delirante que retoma la figura de Sherlock Holmes

Nicolás Pérez Costa encara, como actor, una nueva locura de Pepe Cibrián, esta vez con partitura del joven Pablo Flores Torres

Se conocieron hace poco tiempo y de inmediato sintieron que podían compartir el trabajo. El actor y director Nicolás Pérez Costa y el músico Pablo Flores Torres estaban revisitando una creación del primero, L 14, una pieza apocalíptica estrenada en 2005 y, de pronto, otro proyecto los obligó a dejar la experiencia de lado.

La anécdota la cuenta Pérez Costa y su relato es sumamente vertiginoso. Un día visitó a Pepe Cibrián y le comentó que le gustaría volver a trabajar con él. La historia de Sherlock Holmes apareció en el imaginario de ambos, pero el visitante puso una condición, quería interpretar a John Watson porque le resulta el personaje más brillante de la dupla.

Flores Torres y Pérez Costa, unidos por Pepe Cibrián
Flores Torres y Pérez Costa, unidos por Pepe Cibrián. Foto: LA NACION

“Volví a mi casa y al otro día llamé a un diseñador, un músico, una vestuarista y organicé una convocatoria para armar el casting. Dos días después lo vi a Pepe con el detalle de lo que habíamos trabajado y aceptó hacerlo. En mi carrera, salvo en dos o tres oportunidades en las que me llamaron, siempre el trabajo lo gesté yo”, explica el creador. Así fue tomando forma Sherlock. El misterio del guante rojo, espectáculo que califican como “un delirio musical de Pepe Cibrián” y que se presenta en el teatro Ludé. Los roles protagónicos están a cargo de Adabel Guerrero y Pérez Costa

El sanjuanino Pablo Flores Torres llegó a Buenos Aires hace cinco años convocado por una empresa que hace jingles. Poco a poco se fue metiendo en el mundo de los musicales (Horus; Heidi, el musical; La isla del tesoro) hasta que llegó esta oportunidad. “Nicolás me presentó a Pepe y trabajé como nunca lo había hecho. Estoy acostumbrado a crear en mi estudio o siguiendo determinadas líneas de productos que me piden para publicidad. En este proyecto lo interesante fue compartir la labor con el equipo. Pepe y Nicolás siempre estaban presentes e iban eligiendo o desechando cosas.”

Así fue armándose también el argumento de esta pieza, a tal punto que en muchos momentos los intérpretes no sabían muy bien hacia dónde iban, pero les fascinaba el juego en el que estaban inmersos y la libertad que les proponía Cibrián.

“Es una gran versión libre -dice Nicolás Pérez Costa-. A Pepe le gusta hacer eso con sus musicales. No toma ni siquiera la anécdota, sólo un personaje. Este Sherlock nada tiene que ver con la historia original ni con las ideas que cada uno tiene acerca del material de Arthur Conan Doyle. Es un delirio al que nos sumamos con cierto temor, al principio. Muy al estilo de Mel Brooks, donde la descontextualización de la época genera un juego muy protagónico. Es una comedia desopilante. Por momentos, casi roza el absurdo. El gran desafío fue descifrar ese estilo.”

El actor se tomó algunas libertades a la hora de recrear a Watson y hasta lo alimentó con cuestiones con las que venía fantaseando. Entiende que en la relación Holmes/Watson se juegan cuestiones que exceden el marco laboral. “Es un ser que siente una profunda devoción por Sherlock. No conocemos su historia, ni siquiera su estado civil, aunque en lo personal asumí que está totalmente enamorado de él. Eso me entusiasma, lo que hay detrás de lo obvio.”

En lo específicamente musical Flores Torres explica que la referencia a Mel Brooks que hizo su compañero también le sirve para definir su trabajo. “Mi búsqueda fue por ese lado – explica-. Quería algo que sonara como si se tratara de una película antigua o que aluda a Dick Tracy, por ejemplo. Llegamos a algo bastante coherente. Hay un poco de jazz con instrumentos como trompetas con sordinas o cosas que remiten a la época. Pero como se trata de una propuesta muy libre, eso está presente en la música y entonces proponemos un paseo por varios lados. No fue sencillo justificar ciertos momentos del delirio que propone el libro, pero siento que se logró. Pepe me posibilitó una experiencia magnífica, es un ser muy generoso.”

El compositor es además actor y esto le posibilita comprender mejor qué es lo que necesita un intérprete a la hora de cantar. Le gusta ponerse al servicio de los actores y esto es algo que le interesa mucho a Nicolás Pérez Costa en tanto director. Y así lo explica: “Trato de encontrar músicos que no pongan su trabajo delante de la historia. Éste es un género que necesita avanzar a través del relato. Cuando conocí a Pablo sentí que era de los míos. Yo empecé hace muchos años y las cosas en el teatro independiente han cambiado. Se usa como trampolín para llegar al teatro comercial y no como un verdadero movimiento donde podes investigar. Eso me sigue moviendo en este momento. Ese interés lo encontré en él y sigue estando en Pepe Cibrián, que vive reinventándose y por eso te resulta tan fácil subirte a su carro”.

Sádica, en El cubo

Profesional muy activo, Nicolás Pérez Costa participa de otro proyecto en esta temporada. Acaba de reponer Sádica ¿quién rompe el silencio? en el teatro El Cubo. Una pieza que, con música de Nacho Medina, ensayó durante seis meses y estrenó en 2011. El espectáculo se mantuvo dos años en cartel. Actualmente lo protagoniza junto a Maia Contreras y Jimena González.

“Es un musical en clave de rock -define-. Una metáfora sobre el profundo grito de libertad del Marqués de Sade. Quedarse en la literatura erótica de este autor es algo que me resulta muy trivial. Si en tu intimidad no te animás a hacer lo que querés, ésa es la forma más brutal de control que un sistema tiene sobre los individuos. Mi intimidad es mía y debo ser absolutamente libre. Bajo esa consigna le di forma a esta experiencia.”

Sherlock

El misterio del guante rojo

Dirección: Pepe Cibrián

Teatro Ludé,Montevideo 842

Viernes y sábados, a las 20.30

http://www.lanacion.com.ar/2061621-un-musical-delirante-que-retoma-la-figura-de-sherlock-holmes

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