Se cumplen 10 Años del estreno de “CASI NORMALES”

Brian Yorkey, autor de este musical dijo: “Es dificilísimo escribir un musical original. Cuando el musical falla, vemos a gente cantando que puede resultar ridícula, pero cuando se hace bien y resulta, se puede convertir en algo sublime”.

Este musical tomó por sorpresa a todo tipo de públicos.

Su argumento dramático y difícil, parecía a priori el menos adecuado para llevar a un escenario en forma de musical.

El rock como tipo de música para contar esta historia, tampoco parece la más indicada para un drama familiar y lo cierto es, que sufrió varios retoques antes de asentarse en Broadway con su formato definitivo. Si no quieres que te desvele el argumento no sigas leyendo…..

La historia nos presenta una familia que vive en un barrio residencial, donde la madre trata de cubrir varios frentes a la vez: espera despierta la vuelta de su hijo, envía a su hija a dormir, prometiendo a su marido sexo en unos minutos y preparando unos sándwiches para el día siguiente, pero de repente vemos que algo no anda bien. Los sándwiches se esparcen por la mesa, el suelo y las sillas, dejándonos anonadados por la escena.

La madre sufre trastorno bipolar y comienza una terapia e la que los fármacos son el remedio recomendado que suministra el doctor, en función del estado de la paciente.

Semanas más tarde, el hijo convence a su madre de que abandone la medicación y el médico le da el alta.

En medio de una cena familiar, aparece la madre llevando una tarta de cumpleaños para su hijo, cuando el marido se levanta de la mesa y abrazándola le dice que su hijo lleva 16 años muerto. Es cuando descubrimos que Diana sufre alucinaciones y siente la presencia de su hijo como real, ya que los espectadores lo hemos estado viendo como un ser más de la familia.

La madre se niega a volver a terapia. El hijo sigue “presente” en la vida de Diana, luchando por estar con ella. Al final, la madre emprende un  tratamiento con otro doctor,  con sesiones de hipnosis, para tratar de descubrir la raíz del problema.

Llegado un momento, la madre decide que es hora de “dejar marchar” a su hijo y vuelve a casa a liberar todos los recuerdos. Encuentra una caja de música y cuando está escuchándola, “aparece” de nuevo su hijo pidiendo que le acompañe y ella decide seguirlo.

Vemos a la madre ingresada en una clínica, con cortes en las muñecas y un nuevo médico, que aconseja la terapia electro-convulsiva como única opción para solucionar su problema.

Tras varias sesiones, la familia descubre que la madre ha empeorado y arrastra una amnesia de los últimos 19 años. Cansada de tanta terapia, ella decide no escuchar a nadie más y afrontar sus fantasmas y miedos por sí sola.

 

Es entonces cuando vamos a descubrir, que la madre, aparentemente, la enferma de la familia, es la que tiene la fuerza para salir de una situación opresiva y emprender una nueva vida, dejando las “muletas” en las que se había estado apoyando para llevar una vida lo más “cercana a la normalidad”, con una familia “aparentemente feliz”.

Lejos de la tónica que decidí afrontar al hablar de un musical, en este caso he optado por  desvelar bastante el argumento, por no existir versión cinematográfica o ningún otro soporte que permitan acercarse a la historia, si bien el desenlace lo dejo para aquellos interesados que quieran descubrirlo en el teatro o tras la escucha del disco.

Una historia original y atípica para un musical y como decía al principio con algunos, bastantes cambios, en el acabado de la misma a la que criticaron el tratamiento frívolo de temas como el trastorno bipolar o el consumo de drogas con la mezcla descompensada de temas cómicos y serios en una historia tan dramática.

Al final se rescribieron nuevos temas y se quitaron otros, dando por resultado el formato tal como está hoy en Broadway y crítica y público han sido unánimes, premiándola en la  edición de los Tonys de 2009.

 

Musical para público joven o de mente abierta ya que la música y el tema que trata, está a años luz de lo que normalmente entiende la mayoría como “teatro musical”.

Si hace dos años la sorpresa fue “Spring awakening”, con un formato similar: música moderna tratando un problema serio, el descubrimiento del 2009 ha sido sin duda este “Next to normal” en el que se han arriesgado a salir del musical convencional.

 

Historia

En 1998, Brian Yorkey escribió un sketch teatral titulado Feeling Electric sobre una mujer que se somete a una terapia de electroshock y el impacto que el tratamiento tiene sobre su familia.
La pieza, de diez minutos de duración, era una crítica abierta a los procedimientos de la psiquiatría convencional y fue musicalizada por Tom Kitt, compañero de Yorkey en el BMI Lehman Engel Musical Theatre Workshop.
 
Yorkey y Kitt continuaron desarrollando otros proyectos, pero nunca dejaron de trabajar de Feeling Electric hasta convertirlo en un musical de larga duración.
La primera lectura dramatizada tuvo lugar en 2002 en el Village Theatre de Issaquah, Washington, a la que siguieron otras presentaciones en la ciudad de Nueva York, como el concierto en The Cutting Room que protagonizaron Sherie Rene Scott (Diana), Norbert Leo Butz (Dan), Anya Singleton (Natalie), Benjamin Schrader (Gabe) y Greg Naughton (Dr. Madden),2​ o la escenificación en el Musical Mondays Theater Lab con Liz Larsen sustituyendo a Sherie Rene Scott.
 
En junio de 2005, el Village Theatre de Issaquah acogió un nuevo taller en el que participaron intérpretes como Amy Spanger (Diana), Jason Collins (Dan), Mary Faber (Natalie), Benjamin Schrader (Gabe) o Deven May (Dr. Madden).​
Unos meses después, en septiembre de ese mismo año, el espectáculo pudo verse en el New York Musical Theatre Festival con Amy Spanger (Diana), Joe Cassidy (Dan), Annaleigh Ashford (Natalie), Benjamin Schrader (Gabe) y Anthony Rapp (Dr. Madden), despertando el interés del productor David Stone.​
En 2006 y 2007, el Second Stage Theatre de Nueva York organizó nuevos workshops con Alice Ripley como Diana, Joe Cassidy y Greg Edelman como Dan, Mary Faber y Phoebe Strole como Natalie, Skylar Astin como Henry y Anthony Rapp como Dr. Fine/Dr. Madden.
Durante este tiempo, por sugerencia de David Stone y el director Michael Greif, Yorkey y Kitt revisaron la obra para centrarse más en el sufrimiento de Diana y su familia que en la crítica al sistema médico.

Off-Broadway/Virginia

Next to Normal debutó oficialmente el 13 de febrero de 2008 en el Second Stage Theatre del Off-Broadway, donde se mantuvo en cartel hasta el 16 de marzo de ese mismo año.
 
Dirigido por Michael Greif, con Anthony Rapp como asistente y Sergio Trujillo a cargo del movimiento escénico, el espectáculo fue protagonizado por Alice Ripley como Diana, Brian d’Arcy James como Dan, Jennifer Damiano como Natalie, Aaron Tveit como Gabe, Adam Chanler-Berat como Henry y Asa Somers como Dr. Fine/Dr. Madden.
 
La crítica especializada recibió el montaje con opiniones divididas e incluso hubo voces que acusaron a sus creadores de lanzar un mensaje irresponsable sobre el tratamiento del desorden bipolar.
 
También se señaló el carácter confuso del libreto, así como su falta de equilibrio entre el drama y la comedia. A pesar de ello, Next to Normal optó a varios premios y su partitura fue reconocida con un Outer Critics Circle Award.
 
Una vez finalizada la temporada en el Off-Broadway, Yorkey y Kitt continuaron introduciendo cambios en su obra, concentrando aún más la historia en las emociones de Diana y su familia, y desechando elementos que no terminaban de encajar, como por ejemplo el número musical “Feeling Electric”.
 
La versión revisada tuvo su estreno regional el 21 de noviembre de 2008 en el Arena Stage de Washington D. C., en su sede temporal en Crystal City, Virginia, y se representó hasta el 18 de enero de 2008. Dirigida también por Michael Greif, la producción reunió al mismo elenco que había protagonizado el musical en Nueva York, exceptuando a Brian d’Arcy James y Asa Somers, que fueron reemplazados por J. Robert Spencer y Louis Hobson como Dan y Dr. Fine/Dr. Madden respectivamente. Gracias a las últimas modificaciones incorporadas, esta vez el aplauso de la crítica fue unánime.
 
Broadway
 
Tras la buena acogida en el Arena Stage, Next to Normal fue transferido al circuito comercial neoyorquino, donde levantó el telón el 15 de abril de 2009 en el Booth Theatre de Broadway, con Michael Greif de nuevo a cargo de la dirección y un reparto idéntico al que había representado el musical en Virginia.
En un principio la intención era estrenar en el Longacre Theatre, pero finalmente se optó por un teatro de menor aforo, más acorde a la naturaleza del espectáculo.
El resto del equipo artístico lo completaron Mark Wendland en el diseño de escenografía, Jeff Mahshie en el diseño de vestuario, Kevin Adams en el diseño iluminación, Brian Ronan en el diseño de sonido, Charlie Alterman en la dirección musical y Sergio Trujillo en el movimiento escénico.
 
Tal y como había ocurrido en Virginia, la obra fue aclamada por la crítica y rápidamente se convirtió en un éxito de público, logrando recuperar la inversión inicial de cuatro millones de dólares en menos de un año.
También obtuvo numerosos galardones, entre ellos, tres premios Tony (mejor música original, mejor orquestación y mejor actriz principal) y el Pulitzer de teatro, siendo el octavo musical en recibir esta distinción y el primero desde Rent.15​1​
 
Después de 733 funciones regulares y 21 previas, la producción echó el cierre el 16 de enero de 2011, con unos ingresos totales de más 31 millones de dólares, la mayor recaudación en la historia del Booth Theatre.
Durante el tiempo que se mantuvo en cartel, el montaje vio pasar por su elenco a diferentes protagonistas, incluyendo a Marin Mazzie como Diana,17​ Brian d’Arcy James y Jason Danieley como Dan,18​ Meghann Fahy como Natalie y Kyle Dean Massey como Gabe.

MÚSICA: Tom Kitt
LIBRETO Y LETRAS: Brian Yorkey

 

“CASI NORMALES” la historia en BAires

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